(por Vicente Muleiro)
El pampeano Juan Carlos Butriazo Ortiz se ha dado a conocer en los últimos años como un poeta singular.
Esa singularidad radica en una combinatoria muy argentina: una base lírica que crece en contacto con la tierra y sus sonidos antiguos, un vínculo intenso y amoroso con el paisaje pampeano y una primera asimilación del lenguaje donde se mezcla un castellano menos contaminado por argots regionales, pero mezclado, sí, con el vocabulario de los ancestros indígenas, en este caso, con los ecos consonantes de la Araucanía.

