lunes, 10 de mayo de 2004

El Ermitaño, de Benedicto González Vargas

El Ermitaño, personaje simbólico que no requiere explicación, pues se presenta en cada cultura y en cada momento de la evolución humana. El anciano de larga barba que sólo necesita su bastón para conectarse con el plano terrenal y una lámpara que ilumina su camino y su mente (y la de todos las que lo escuchan). He aquí la columna vertebral de este texto profundo que analiza el alma humana y sus necesidades espirituales. Este libro que comenzó a gestarse primero en el corazón de su autor para luego, desde su intelecto, cobrar vida, nos beneficia con una serie de enseñanzas que ayudan a centrar la vida en la verdad y en la luz.

viernes, 7 de mayo de 2004

Shakespeare nunca lo hizo, de Charles Bukowski

En la primavera de 1978, el escritor norteamericano Charles Bukowski (1920 - 1994) fue invitado por sus editores europeos para dar entrevistas y recitales poéticos en Francia y Alemania. Aunque era bastante conocido en su patria, fue lejos de ella donde descubrió que era objeto de culto para parte de la juventud europea. escándalos televisivos, lectura de poemas, noches de borrachera y amistad y visitas a su casa de infancia en Andernach fueron registrados posteriormente en este volumen autobiográfico, publicado originalmente en 1979 y hace poco por primera vez en castellano.

jueves, 6 de mayo de 2004

Mis absurdas clases de poesía



A mis alumnos (pobrecitos ellos que no tienen cómo sacudirse no sólo mi presencia, lo que ya es bastante trágico, sino que tampoco pueden desprenderse de mi desmesurado poder al sentenciar de manera inapelable qué es lo bueno y qué lo malo del conjunto de saberes relacionados con el lenguaje y la literatura que ellos manifiestan ya sea en forma oral y/o escrita en sus trabajos escolares) (1) siempre que les hablo de la poesía, les cuento una ¿fabulilla? ¿historieta? ¿comparación? ignoro cómo definirla, inventada por mí, relativa a los osos, los burros y las abejas.


martes, 13 de abril de 2004

La Reina del Valle de Elqui

"Todas íbamos a ser reinas / de cuatro reinos sobre el mar; / Rosalía con Efigenia / y Lucila con Soledad. / (...) / Lo decíamos embriagadas, / y lo tuvimos por verdad, / que seríamos todas reinas / y llegaríamos al mar".

Estos hermosos versos, por todos conocidos, no fueron, sin embargo, totalmente verdad, porque ni Rosalía, ni Efigenia, ni Soledad llegaron a ser reinas; sólo una lo fue, Lucila, que cruzó cien veces el mar.

viernes, 5 de marzo de 2004

Alhué, de José Santos González Vera

Estimados estudiantes y lectores del blog, tengo el agrado de dejar un enlace para decargar el libro Alhué de José Santos Gozález Vera, en una edición de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Chile.

Para leerlo en línea o bajarlo pinche aquí
prof. Benedicto González Vargas

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viernes, 13 de febrero de 2004

Poeta del amor y del paisaje

"Alma mía, pobre alma mía, / tan solitaria en tu dolor: / enferma estás de poesía, / alma mía llena de amor/ (...) / vé, alma mía, pobre alma mía, / vé y empéñate en comprender / que el amor es melancolía / y es amargura la mujer". Estos hermosos y tristes versos fueron escritos por otro de nuestros notables poetas olvidados: Manuel Magallanes Moure, quien nació en La Serena el 8 de noviembre de 1878 y de cuya pluma nacieron varios libros de poesía, cuento y teatro, entre los cuales podríamos destacar Facetas (poesía, 1902); Matices(poesía, 1904); La jornada (poesía, 1910); Lluvia de primavera (teatro, 1912); Qué es amor (cuentos, 1916) y La casa junto al mar (poesía, 1919); fue además integrante del trascendente y selecto grupo literario "Los Diez", que tanta importancia tuvo en el desarrollo de las letras nacionales.

lunes, 2 de febrero de 2004

Paula, de Isabel Allende

 


(por Ana María Larraín)

Abordar el último libro de Isabel Allende desde un punto de vista estrictamente literario se presenta como una tarea tan inútil como poco justa: su propósito es, por cierto, la catársis de una mujer llevada al límite del sufrimiento ante la irrecuperable enfermedad de su hija, lo cual impulsa a su agente a sugerirle tomar la pluma. No, esta vez, para escribir una novela, sino para encarar el más abrumador de los miedos por la vía vivificante de la memoria.

De esta manera, capa por capa, la afamada escritora chilena se va desprendiendo de las vivencias, recuerdos y leyendas familiares que constituyen tanto su propia historia como la de su hija Paula, armando un relato en primera persona donde el soplo del pasado inmediato intenta energetizar como sea el angustioso presente. El resultado es, muy a lo Isabel Allende, una narración ágil y suelta de cuerpo que engancha sin ningún esfuerzo al lector común. Una crónica periodística más, que -en lo humano- impacta eso sí a cualquiera por los alcances dramáticos de la lucha contra la muerte.

miércoles, 21 de enero de 2004

Espacio de Tiempo

Fuiste: Un ave que se dignó
            cagarrutarme los sesos.

Eres: Un ave que está muy alto
          y que no logro alcanzar.

Serás: Una que terminará
           sacándome los ojos.

jueves, 15 de enero de 2004

Preguntas y respuestas, entre religión y ciencias

Henri Atlan (1931) es un destacado médico, biofísico y filósofo francés de origen argelino. Se ha interesado notablemente en la aplicación de teorías de la información y sistemas de autoorganización en el estudio de organismos vivos. Ha trabajado con importantes científicos como Aharón katchalsky y Francisco Varela. Sus preocupaciones sociales lo han llevado a ser parte activa del Collegium International, una organización mundial de líderes que busca superar los obstáculos para establecer una sociedad pacífica, socialmente justa y económicamente sostenible.

El texto breve citado a continuación, le pertenece y fue publicado por la Revista Uno Mismo en su edición N° 35 de noviembre de 1992. Al leerla, la encontré no solo interesante y profunda, sino que necesaria de que la llevemos a nuestra reflexión y por ello la comparto.

martes, 13 de enero de 2004

Mañana, cuando despierte


Mañana, cuando despierte,
estará brillando el día,
y habrá una hoja menos
en el calendario de mi vida.
y tendré un poco más
de esa experiencia adquirida
que se va sumando a golpes,
a desengaños y caídas.
Mañana, cuando despierte,
despertaránse mis versos
y pasarán todas su horas
dentro de su propio tiempo
acumulando palabras
cargadas de sentimiento,
para dejarlas en la noche
en algún poema nuevo.