El Ermitaño, personaje simbólico que no requiere explicación, pues se presenta en cada cultura y en cada momento de la evolución humana. El anciano de larga barba que sólo necesita su bastón para conectarse con el plano terrenal y una lámpara que ilumina su camino y su mente (y la de todos las que lo escuchan). He aquí la columna vertebral de este texto profundo que analiza el alma humana y sus necesidades espirituales. Este libro que comenzó a gestarse primero en el corazón de su autor para luego, desde su intelecto, cobrar vida, nos beneficia con una serie de enseñanzas que ayudan a centrar la vida en la verdad y en la luz.
