Leo en la página de Elige Educar un artículo de Camila Londoño, en que nos cuenta la interesante experiencia de mi colega, profesora de lenguaje, Rosa García, quien ha comprobado, como tantos docentes de lengua, que hablar de “sintaxis” en clase nunca es motivador para los estudiantes, ya que muchos de ellos creen que aprender este elemento fundamental del lenguaje no es útil en la práctica. Sin embargo, la profesora Rosa está convencida que aprender sintaxis es muy importante, pues es una herramienta práctica que permite, no solo hablar correctamente nuestro idioma, sino que, además, facilita aprender otras lenguas. El primer paso, nada de fácil, es conseguir que los alumnos entiendan esto y una vez logrado ese objetivo, es fundamental enseñarles a aplicarla y entenderla de una manera simple, efectiva y sobre todo, entretenida. Y aquí viene lo interesante, la colega observó el sencillo juego del burro (también conocido como chancho o pendejo, en otros países) y usando su estructura lo convirtió en un juego de sintaxis.
