En este panel de opiniones sobre Educación y sobre los
nuevos proyectos que buscan renovar nuestra educación pública, he querido tener
presente a todos los sectores de opinión. Ciertamente Sergio Melnick es un
hombre polémico, su lenguaje apasionado y un discurso inequívocamente alineado
con el libre mercado, molesta a muchos. Su pasado como ministro de Planificación
de Augusto Pinochet no contribuye tampoco a que sea aceptado por todos. Sin
embargo, desde la otra orilla, es percibido como un hombre talentoso, de buenas
ideas y un aporte a la discusión. Su opinión merece ser pate de nuestra propia
discusión sobre Educación.
