Hoy en Chile tenemos una gran cantidad y diversidad de personas que provienen de otros países, y aunque siempre hemos recibido inmigrantes, la diferencia es que ahora las oleadas no son de una sola nacionalidad por vez (como antes fueron las llegadas de italianos, croatas, españoles, alemanes, palestinos, chinos, coreanos, peruanos), ahora son muchos los que llegan simultáneamente, como haitianos, venezolanos, dominicanos, bolivianos, ecuatorianos, etc. Lo que ha llenado nuestras ciudades de una extraordinaria y agradable variedad de acentos, costumbres, ritmos y comidas...me encanta este Chile multicolor y diverso, los inmigrantes nos aportan su trabajo y su cultura y siento que salimos ganando.