por Camilo Marks
Indudablemente, Amelie Nothomb (1967) es la autora en lengua francesa más popular en el presente. Con un bagaje intelectual impresionante, Nothomb, que nació en Japón mientras su padre era embajador, tuvo una infancia y adolescencia diferente a la de sus contemporáneos, pues aparte de dominar varios idiomas, la prosista no escribe para unos pocos, sino hacia lo que hoy se llama público general. La carrera de Nothomb resulta sobresaliente, insólita, excéntrica: desde que irrumpió en la escena literaria, Nothomb marca hitos de una notable fecundidad, marcada por la excentricidad y entrega de textos con sagaces observaciones, en un delicioso combinado de misterio, fantasía y absurdo, siempre con una elevada dosis de talento. Nothomb ha editado alrededor de media docena de novelas y colecciones de cuentos, que se agotan apenas se lanzan al mercado, son leídas en los cuatro puntos cardinales y, por lo general, son galardonadas y reciben una infrecuente celebración de la crítica. Por último, en este mismo contexto, cabe destacar que Nothomb no solo es acreedora de laureles en los países de habla francesa, ya que también sus narraciones merecen distinciones en el resto del mundo.















