El año pasado adquirí la novela El pabellón de las lágrimas,
de la historiadora y escritora japonesa Rei Kimura, me atrajo al texto
la información que se trataba de la biografía novelada de la joven que
inspiró Madame Butterfly y como dicha ópera es una de mis favoritas, me
entusiasmó la posibilidad de leerla. Sin embargo, a las pocas páginas,
pude percatarme de que la obra no tenía nada que ver con la famosa ópera
y que, por el contrario, narraba la triste historia de una hermosa
joven japonesa, de excepcional belleza y humilde cuna que, precisamente,
por esa nefasta combinación, nunca pudo ser feliz en medio de un mundo
que se ensañó en quitarle todo lo bueno que ella tenía y en negarle todo
lo bello que deseaba.
