Juana Azurduy fue una de las libertadoras de América, heroína de la independencia del Alto Perú, que llegó a ser teniente coronel del ejército argentino, una de las primeras mujeres del mundo en obtener ese rango militar.
Cuando Juana Azurduy nació, en 1780, la rebelión anticolonial iniciada por Tupac Amaru II para independizarse de España ya se expandía por la futura Bolivia y el resto de Hispanoamérica. Huérfana a los doce años, Juana entró al Convento de Santa Teresa de Chuquisaca para convertirse en monja, pero su espíritu activo le impidió consagrarse a Dios y fue expulsada.
