El
proceso de investigación es una de las formas en que niños y jóvenes pueden
apropiarse de diversas herramientas que les permiten descubrir información y
crecer intelectual y moralmente a través de esas adquisiciones. La escuela debe
favorecer permanentemente estas experiencias pero, para que este proceso de
investigación sea eficiente, los profesores y los bibliotecarios deben
proporcionar instrucción a los estudiantes respecto de cómo enfocar dicho
trabajo cognitivo. Los profesores y los bibliotecarios deben tener una profunda
comprensión de cómo los estudiantes reciben estas experiencias, cuáles son sus
dudas, sus inquietudes, sus fallas más habituales, sus ritmos, conocer esto
permite ayudarlos mejor.
