Pareciera ser que después de haber leído El Padrino, cualquier otra novela de Mario Puzo debiera ser inferior. Esto es lo que me ocurrió al terminar la lectura del Último don, novela publicada en 1996, casi tres décadas después de la obra que lo llevó a la fama universal.
Esta novela, bien escrita e interesante, como suelen ser los libros de Puzzo, se refiere a una supuesta familia siciliana mafiosa, liderada por el octogenario Don Clericuzzio, quien ha decidido que, tras su muerte, su familia deje los negocios ilegales y sea completamente legal. Este anhelo, choca de frente con las intenciones de su nieto Dante, un mafioso a la antigua, agresivo y obsesivo con sus enemigos y que odia con todas sus fuerzas a su primo Cross (Croccifixio) de Lena.

