Por estos días en la localidad en que tengo mi domicilio, la apacible comuna de Padre Hurtado, se está desarrollando la VIII Feria Costumbrista y por ello los aires padrehurtadinos transportan las melodías de tonadas y cuecas y los aromas de nuestra comida típica. Reflexionando sobre ello, recordé haber leído en la revista La Panera del mes de septiembre, un breve artículo sobre un notable autor cuequero, creador de éxitos como Mi caserita, Desde que vine al mundo y la archi conocida Aló Aló.
Como saben, me gusta la cueca y por eso me puse a investigar sobre este gran autor olvidado y averigué que junto a su labor artística fue comerciante en La Vega y, según Felipe Solís Poblete, el más completo documentalista de la cueca chilena, fue "uno de
los nexos fundamentales entre la cueca chilenera o urbana, que
se cultivaba en los barrios populares, y el mundo de la industria
discográfica de los años ’50, ’60 y ’70". Vale decir, su nombre debiera figurar junto a Nano Núñez y Baucha Araneda como uno de los maestros de la cueca urbana.
