Nada más pernicioso que el rumor. Todos hemos sufrido alguna vez de las situaciones equívocas y a veces graves que genera el rumor. Para quienes somos educadores es una realidad que se ve a diario y que afecta mucho a nuestros niños y jóvenes y que en el último tiempo, debido a las redes sociales y al extendido mayor uso del celular -incluso entre niños pequeños- se ha agudizado.
Para entender la dinámica del rumor es bueno recurrir a una fórmula que considera los principales factores intervinientes y que corresponde a la imagen que encabeza este texto. Considero imprescindible que quienes tienen una posición de liderazgo, formal o informal, tengan muy en claro esta dinámica.
