Hace algunos días leí el interesante texto de Óscar Hahn que presentó durante su incorporación a la Academia Chilena en diciembre de 2011. En dicho texto, que puede leerse aquí, plantea su discrepancia con el teórico búlgaro Tzvetan Todorov, en el sentido de que la poesía no admite la creación de mundos, y que su base es el lenguaje figurado y metafórico y muchos menos que dichos mundos correspondan al fantástico. Hahn, en una acertada réplica al famoso académico, dice que:
