Según la tradición cristiana San
Jorge nació a finales del siglo II en la región de Capadocia, actualmente en territorio turco y
por entonces parte del Imperio Romano. Fue hijo de Geroncio, oficial del
ejército imperial, y de Policromía; siendo muy joven se hizo soldado como su
padre e ingresó en el séquito del emperador Diocleciano, donde acabó siendo uno
de sus guardias personales.
Valiente en las batallas y fiel a su
Emperador, pero sin abandonar nunca su fe cristiana, su acción heroica más
célebre fue matar con su espada a un terrible dragón que atemorizaba a una
ciudad.
