No es un tema del que se hable mucho cuando se analizan las prioridades y los necesarios ajustes en nuestro sistema educativo; entre las familias, más allá de temas relativos a la calidad y a la cobertura, tampoco hay un conocimiento respecto de esta situación, haciendo la salvedad de aquellas que tienen niños en el Programa de Inclusión Escolar, PIE, pero es más bien un conocimiento superficial. Si pensamos en el tema de la inclusión, sin considerar el adjetivo "educativo", a nivel de Estado el asunto radica en el Senadis, un servicio dependiente del Ministerio de Desarrollo Social, pero que tradicionalmente se ha centrado fundamentalmente en discapacidades motoras y aquellas de orden intelectual permanecen bastante más ocultas. Aunque el Senadis suele contar con el acompañamiento del Ministerio de Educación, os
en el tema de la inclusión, sin c0nsiderar el adjetivo "educativo", a
nivel de estado el asunto radica en el Senadis, un servicio dependiente
del Ministerio de Desarrollo Social, pero parece inverosímil que el Ministerio
de Salud se encuentre mucho más distante y ni hablar del Ministerio del
Trabajo (fundamental, si pensamos que los niños crecen y en algún
momento deberán integrarse al mundo laboral o bien algo tendría que
decir respecto de los cuidadores que se harán cargo de ellos tras el periodo escolar). Este último Ministerio está casi totalmente ausente del análisis y la discusión.
