Cuando empecé la lectura dePersépolis no me impresionó ni me enganchó su historia. Pensaba que era el típico cómic que te mandan leer para aprender valores, para pensar… Pero a partir del tomo 2 me di cuenta de que el cómic era más que eso e iba encontrando semejanzas con Marjane que me hacían engancharme más y más en la historia y que acabaría leyéndome el tomo 4 con un cierto sentimiento de tristeza, porque sentía que faltaban por contar cosas y experiencias, que necesitaba más.
