Fue en Valparaíso, en un día como hoy, pero de 1983, cuando se preparaba para salir de vacaciones junto a su esposa, falleció el destacado escritor Sady Zañartu, Premio Nacional de literatura 1974.En lo personal, aunque aún hay recalcitrantes que discuten la legitimidad del Premio Nacional a Zañaru, he leído algunos de sus libros y he comprobado su talento, su profundo interés y amor por rescatar temas propios de nuestra historia y su lenguaje elegante y preciso.



No es un misterio para nadie que los programas de estudio oficiales suelen centrarse en los contenidos académicos, los objetivos curriculares, las formas de evaluación y otros varios elementos relativos a los contenidos y su gestión en el aula. También es sabido que cada día es más importante para las instituciones educativas desarrollar acciones e intervenir en las situaciones de convivencia escolar. No hacerlo a tiempo equivale, muchas veces a sanciones por parte de los organismos de control, especialmente el Mineduc; a decisiones judiciales que terminan perjudicando económicamente a los establecimientos educacionales al comprobarse cierta negligencia en el control de una convivencia escolar adecuada o dejación en la intervención de casos de agresividad y, por cierto, también equivale a quedar en el ojo el huracán para la opinión pública que siempre terminará siendo muy crítica al respecto, sin embargo, me pregunto, ¿Alguien ha entregado a las instituciones educativas algún programa de educación emocional que ayude a éstas a enfrentar estos conflictos, potencialmente peligrosos y, que de producirse, acarrearán de seguro las sanciones ya esbozadas más arriba.


