En la siempre interesante página de Educación 2020, he encontrado un artículo de Mirentxu Anaya, Directora de Política Educativa de dicha Fundación
quien, a propósito del discurso del Presidente Piñera, el pasado 21 de
mayo, publicó el siguiente artículo relativo a las polítivas educativas
necesarias para
implementar una educación de calidad en el sistema educativo público
chileno, por el interés de estas opiniones, las reproduzco in extenso:
"En el discurso del 21 de mayo en materia educativa el presidente Piñera señaló querer "construir un Chile
de oportunidades y valores, donde TODOS los chilenos cualquiera sea su
origen pueda volar tan alto como sus méritos lo permitan" ¿Estamos cerca
o lejos de alcanzar este sueño?
La oportunidad para todos de la que se habla requiere de varias
medidas. Una de las más importantes es fortalecer la calidad educativa
de los estudiantes más vulnerables. La Educación es el seguro más elemental para evitar la pobreza pues entrega a las personas conocimientos y destrezas que necesitan para tener una vida
mejor y más oportunidades en el mundo laboral. Según UNESCO, un año
adicional de escolarización incrementa los ingresos de una persona
hasta en un 10%.
En Chile los más vulnerables no están teniendo las mismas
oportunidades que el resto de los niños. La brecha entre ricos y pobres
en el SIMCE es de 50 puntos, esto refleja que el estudiante vulnerable
puede leer, pero no comprende la información que se le presenta y no
puede inferir respuestas a partir de lo leído. Estos alumnos que están
saliendo del colegio sin entender lo que leen necesitan otra oferta de
calidad educativa. El estado debe hacerse cargo de entregar un
aprendizaje real, que les sirva a los niños para volar tan alto como
anhela el presidente. Ojalá sí que sea "en bandada", con lógicas de
colaboración entre los estudiantes y no desde una perspectiva
individualista.
Para esto es necesario fortalecer la educación pública en la que
están siendo educados la gran mayoría de los niños vulnerables de
nuestro país. En el discurso no se dijo nada respecto a la urgencia de
rescatarla de la crisis en la que se encuentra y de fortalecerla tanto
en su gestión como en su calidad pedagógica. Hoy se entregan fondos
de apoyo en dinero pero hay poca regulación de cómo los municipios
gastan los recursos adicionales y si los planes de mejora que están
diseñando contribuyen realmente al aprendizaje de los niños. La
educación municipal necesita un acompañamiento cercano y sólido para
mejorar y para no desaparecer.
Las acciones hasta ahora han sido insuficientes para rescatar a
la educación pública de la crisis. Desde 1990 al 2011 la matrícula
municipal baja de un 57,7% a 39,3%. Hoy en día, municipios como Lo Barnechea, Vitacura, Las Condes, San Miguel y La Cisterna no superan el 15% de matricula municipal.
Los Colegios bicentenarios apuntan a fortalecer la educación pública, pero no podemos conformarnos con 60 colegios. Necesitamos 5700
establecimientos de excelencia para cubrir los colegios públicos de
nuestro país y lograr el Chile de oportunidades que queremos. La
educación pública nivela la cancha de los más vulnerables pero también
construye cohesión social basada en la tolerancia a la diversidad y la
capacidad de diálogo que emergen de la interacción entre niños y niñas
de diversas condiciones sociales, credos religiosos y visiones
ideológicas educados en un mismo espacio pedagógico. Este es el
trampolín más potente para el vuelo alto y lejano que queremos para
nuestros niños."
Como puede apreciarse, es un interesante punto de vista que debe tomarse en cuenta.
prof. Benedicto González Vargas
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