Acabo de terminar de leer la obra más importante del escritor británico Percival Christopher Wren, me refiero a la novela Beau Geste. En muchas ocasiones, ante novelas clásicas que han tenido buenos comentarios, pero siempre con un dejo de inferioridad señalado de manera más o menos sutil por algún crítico, busco información previa para entender cuáles son los puntos para calificarla de “buena, pero…”. La lectura de dichas críticas, en esta ocasión, la hice en forma paralela a la lectura de la novela que encontré interesante y atrapante desde el primer momento.
Ese aire de desprecio al que me referí antes se escondía bajo la etiqueta de “novela juvenil de aventuras”, una forma de jalarla y bajarla de una inestable ubicación entre los clásicos modernos. Sin embargo, me parece a mí, que esta novela es notable por varias razones:
- Tiene un ritmo narrativo incesante y una enorme capacidad de atrapar al lector desde el primer momento.
- Su estructura narrativa in media res, el uso del flash back y la incorporación de distintas voces narrativas la convierten en una obra que se anticipa a la narración cinematográfica y que revela el talento narrativo del autor.
- Su temática incorpora elementos que pueden asociarse a distintos géneros temáticos literarios, es en parte una novela de aventuras de tema bélico, pero también toma elementos de la novela policial, recrea brillantemente la técnica de la “habitación cerrada” o “cuarto oscuro”, a la manera de Ágatha Christie o Arthur Conan Doyle y, además incorpora conceptos éticos tan fundamentales como el honor, el sacrificio, la lealtad y la fraternidad
- La inventiva de la trama es fascinante, Wren nos propone una imagen en que un fuerte resiste un enorme ataque tuareg con toda su guarnición intacta, pero incapaces de abrir las puertas a sus refuerzos, ni siquiera responden los saludos de cortesía. Luego resulta que en el fuerte están todos muertos y que los soldados en perfecta posición erguida y con sus fusiles apuntando desde las torres y pasillos son cadáveres macabra y artificialmente ubicados para mostrar resistencia al enemigo. Luego la desaparición del cadáver y el incendio misterioso, la pérdida de los mensajeros estadounidenses, en fin, una obra llena de misterios que, como piezas de un rompecabezas van encajando unas con otras para completar una brillante novela.
- No puedo dejar de destacar la fraterna imagen pictórica que hace Wren de los hermanos Geste, quienes fueron leales y nobles en todo momento, como lo eran desde niños. Amor y devoción entre ellos y con su tía Patricia, sacrificio para apoyarse y para encubrir un secreto que dañaría a la figura familiar que tanto amaban y los protegió en su infancia. Nobleza pura que es motor fundamental de la novela y que el autor sabe mostrar en cada momento de la obra.
- Creación de un villano memorable, astuto, arrojado, valiente, insensible. El autor logra crear en el personaje del sargento Lejaune a un brillante y macabro estratega militar, un héroe al proteger el bastión encomendado por sus superiores, un despiadado jefe, un hombre insensible, vengativo y ambicioso y todo ello envuelto en ese uniforme de sargento mayor. ¡Notable!
- La obra se enmarca en un ambiente realista, con lugares que son fácilmente reconocibles en la geografía inglesa, francesa y africana, el relato es perfectamente verosímil y encaja sin contrapesos en la historia de la época que recrea.
- Finalmente, me parece, que la hermosa metáfora de la obra es que un ser humano, enfrentado a un enemigo numeroso, a un clima implacable y a personas despiadadas y ambiciosas, siempre puede elegir la posibilidad de ser fiel a sus valores, aunque ello le cueste la vida.
Por todo lo dicho, está meridianamente claro que considero que Beau Geste es una gran novela. ¡La recomiendo!
prof, Benedicto González Vargas
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