viernes, 26 de mayo de 2017

Papelucho en la clínica, de Marcela Paz

Papelucho en la clínica es el quinto libro de la colección de aventuras de este travieso niño chileno, fue publicado por primera vez en 1959 y nos cuenta una nueva y entretenida historia, como otras tantas que hemos leído de él. 

En esta ocasión, ha nacido su hermanita Ji, y está con su mamá todavía en la clínica. Como Papelucho se encuentra allí y está un poco aburrido, empieza a deambular por los pabellones y conoce a Casimiro, un niño que está allí para ser operado, con él, Papelucho trabará amistad e inventarán un juego que le traerá curiosas consecuencias a nuestro protagonista, pues resulta operado de apéndice, sin tener apendicitis, porque una enfermera lo encontró en la cama de Casimiro, ya que habían acordado intercambiar roles. Luego de una inyección, Papelucho fue derechito al pabellón de operaciones. 


Pese a que le extirparon su apéndice, el travieso Papelucho vivirá unas historias que solo pueden ocurrirle a él, ¡incluso se va a convertir en héroe y en heredero! En efecto, ayuda a Casimiro a salir en medio del incendio de la clínica, protege a la pequeña Ji en un terremoto y se hace amigo de un anciano solitario que lo terminará queriendo como a un nieto. 

En esta novela infantil, es necesario destacar que Papelucho, pese a los años que han pasado desde su escritura, sigue siendo un texto muy cercano para los niños, los principales lectores de esta saga, y la clave radica en que se produce una identificación con ellos porque se parece a la inmensa mayoría de nuestros niños, con sus cabellos sin peinar, permanentemente alegre, travieso, hiperkinético e ingenioso. Como muchos de mis estudiantes y como varios de mis sobrinos. Otro elemento necesario de relevar en esta historia es la trascendencia valórica de las acciones narradas. Papelucho puede llegar, en ocasiones,  a ser insufrible para los adultos, para la Domitila, sus padres, sus profesores y ahora los médicos, pero su simpleza, dulzura, amistad sincera, solidaridad, cooperación y un desinteresado interés y amor por los demás, lo convierten en un personaje querible e inolvidable. 

Si alguna vez, cuando niños, nos identificamos con Papelucho, no dejemos morir a ese Papelucho que todos llevamos dentro, porque es transparente y leal, algo que necesita tanto nuestra sociedad actual. 

Gracias, Marcela Paz, por regalarnos a este personaje tan chileno y tan universal a la vez.

Para descargar Papelucho en la clínica, pinche aquí 

Para escuchar audiolibro de Papelucho en la clínica, parte 1, pinche aquí 

Para escuchar audiolibro de Papelucho en la clínica, parte 2, pinche aquí 

prof. Benedicto González Vargas

2 comentarios:

  1. Estimado Sr. Chau, gracias a Ud. por detenerse a leer y comentar. Trato, por este medio, de acercar los contenidos a mis estudiantes y con ello colaborar con quienes se hacen tiempo para estudiar en casa.
    Saludos afectuosos!
    prof. Benedicto

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Estimado visitante, gracias por detenerte a leer y comentar, en cuanto pueda leeré tu comentario y te responderé.