martes, 4 de febrero de 2020

Juan Villoro a la caza del libro salvaje

Cada vez que reviso mis archivos de referencias críticas y encuentro alguna entrevista interesante, la reproduzco porque sé que probablemente mis lectores no tuvieron ocasión de leerla. Eso creo que ocurre con la presente, hecha por el periodista Patricio Tapia a Juan Villoro en 2009, teniendo como contexto la publicación de El libro salvaje
Villoro despliega en ella su ingenio y creatividad en las respuestas y el texto en general da una buena idea de la novela, provocando muchas ganas de leerla. Dejo, pues, acá, esta notable entrevista.



"NUEVA PUBLICACIÓN DEL ESCRITOR MEXICANO

JUAN VILLORO a la caza del libro salvaje

El versátil Juan Villoro (1956) ha escrito antes libros para un público infantil y juvenil. Ahora cuenta la historia de libros que buscan lectores y de uno que no quiere encontrar a ninguno.

Entre las muchas maneras de desperdiciar la juventud en un vicio, una de las menos usuales, aunque de las más prestigiadas, es entregarse al de la lectura. De joven, encerrarse en una biblioteca no parece ser algo de lo cual jactarse. Juan, el narrador de El libro salvaje, que ya no es joven, recuerda una aventura de hace años, cuando tenía 13, y llegó a una gran biblioteca, la de su algo excéntrico tío Tito.

Juan está allí porque sus padres se están separando y su tío quiere que lo acompañe esas vacaciones: sabe que es un lector especial -no "el que lee más libros, sino el que encuentra más cosas en lo que lee"- y le ayudará a encontrar en su biblioteca un libro extraño, uno que se ha resistido a ser leído

Aunque no está científicamente comprobado que los libros se mueven solos, Juan encontrará evidencia de que sí es posible (y de otros misterios). Conocerá libros malignos y también el amor. Catalina, una niña que trabaja en una farmacia, le ayudará en sus pesquisas. 

-¿Cree que los libros buscan a sus lectores? Esta es la historia de uno que no quiere encontrarlos...

-Sí, siempre he pensado que los libros se acercan o se alejan de nosotros siguiendo propósitos misteriosos. A todos nos ha pasado que de pronto vemos un libro y decimos: "¿Pero quién lo puso aquí?". Siguiendo esta idea, se me ocurrió que un libro fuera un radical que se negara a tener lectores, y que la trama consistiera en atraparlo, domarlo y ver qué historia contiene.

-Si hay libros que se resisten a ser leídos, ¿hay otros que se resisten a ser escritos?
-Ahí está justamente mi interés en el tema. Todo libro se resiste a ser escrito, es un "libro salvaje" hasta que el autor lo conquista y se apropia de él. Me pareció apasionante extender el tema a la lectura. 

-Considera que los libros se mueven solos. Cuál sería la explicación de ese otro enigma: la desaparición de los calcetines?

-¿Por qué un calcetín se escapa de la casa? Es un misterio que nunca será resuelto. A nadie le sirve un calcetín único, pero sabemos que se pierden del modo más raro. Lo mismo pasa con los libros: buscas uno durante años sin encontrarlo, luego te olvidas de él y de golpe aparece en el sitio menos pensado, como si al fin te diera permiso para leerlo.

-¿Tiene alguna relación con su experiencia el encuentro con una gran biblioteca? Hubo algún tío Tito en su vida?

-Por desgracia, nunca visité una biblioteca en mi infancia. Mi padre tenía libros de Filosofía y de Historia que me parecían muy aburridos. Sí hubo un tío Tito en mi vida, pero era cazador profesional (ponía trampas para coyotes en el desierto y guiaba expediciones para encontrar venados y borregos cimarrones). En el libro cambié su profesión y lo lancé a un safari de presas literarias.

¿Es coincidencia que el protagonista se llame Juan, como Ud., y su hermana menor, Carmen, como su hermana menor?

-Es algo intencional. Quise regresar con la mayor fuerza posible a mis doce años, de modo que ubiqué sin ningún pudor algunos datos reales para convencerme a mí mismo de que podía contar la historia. Es un procedimiento bastante común. Matt Groening usó a sus parientes para crear la familia Simpson y David Chase hizo lo mismo para integrar a los Soprano. Ninguna familia disfuncional es tan elocuente como la propia. 

-¿Es cierto que donó dinero del premio Artaud para crear una biblioteca infantil?

-Doné la mitad (3.500 dólares) para crear una biblioteca infantil en San Agustín Etla, un pueblo a 40 minutos de la ciudad de Oaxaca. Escogí ese sitio porque es uno de los estados más pobres del país y ya hay un centro cultural ahí, que funciona muy bien, creado por el pintor Francisco Toledo.

-¿Podría comentar estas afirmaciones: "Los libros son más importantes que los autores" y "Las grandes historias te hacen pensar en tus propias historias"?

-Creo que una historia debe vivir por sí misma. Podemos leer de muchos modos un mismo libro. Ahí está la fuerza de la literatura. En ocasiones, la historia dice algo distinto -y generalmente más profundo- de lo que pensaba decir el escritor. No me interesan los autores que tienen teorías más interesantes que sus historias. Lo extraño del procedimiento narrativo es que una vez que se produce una buena historia, lo que ocurre en un lugar distante y en otra época te remite a lo que eres. de pronto el japonés Kawabata dice algo inquietantemente próximo, como si te conociera mejor que tus amigos".

Hasta acá la entrevista que, como se habrán percatado es bastante entretenida e interesante, si alguien desea ver la entrevista original puede encontrarla en línea,  en la Biblioteca Nacional de Chile,  en este enlace.

prof. Benedicto González Vargas

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