miércoles, 14 de julio de 2004

Duro como las rocas

Nací en Licantén, maravilloso de entonces y de hoy, a orillas del Mataquito, el 22 de marzo de 1894, y nací a caballo; se me inscribió en el registro civil con fecha 20 de octubre de 1894; soy hijo de José Ignacio Díaz y de Laura Loyola de Díaz, dos enamorados antes de casarse y después de haberse casado, a la manera romántica de antaño". (,,,)"empecé a leer con mi padre en el Ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha, en el romancero español y en el mío cid que la leyenda familiar, equivocada de seguro, nos asignaba como a uno de nuestros antepasados, y cuyos grandiosos textos me deletreaban el hombre fuerte, dulce y paternal que fue mi padre".

lunes, 14 de junio de 2004

Uso pedagógico del blog o cómo fundar la Pedablogía

Publiqué este artículo hace casi cuatro años y me sorprende que aún sea leído, citado, comentado y hasta copiado impúdicamente por una "experta" en el tema. Algún día publicaré sobre cómo se me ocurrió esta palabrita que ya conquistó el mundo y que en inglés se dice "pedablogy". El artículo original, que apereció por primera vez en Atina Chile, en 2004 es el que sigue (este comentario previo es de 2008). 

lunes, 7 de junio de 2004

El Ermitaño, de Benedicto González Vargas

Benedicto González es un escritor joven que, con su estilo reposado nos entrega por boca de su personaje, sus creencias, su visión de mundo, y la de los hombres que escuchan a éste, su Ermitaño.

En el lenguaje hay mesura, una cierta morosidad en la entrega del mensaje, esto, por una parte, debido al gusto por la reiteración -al estilo de los escritos bíblicos- para remarcar sus ideas y a, también, por el uso de antítesis, paradojas y otras figuras literarias que recuerdan el lenguaje sentencioso del Eclesiástés.

lunes, 10 de mayo de 2004

El Ermitaño, de Benedicto González Vargas

El Ermitaño, personaje simbólico que no requiere explicación, pues se presenta en cada cultura y en cada momento de la evolución humana. El anciano de larga barba que sólo necesita su bastón para conectarse con el plano terrenal y una lámpara que ilumina su camino y su mente (y la de todos las que lo escuchan). He aquí la columna vertebral de este texto profundo que analiza el alma humana y sus necesidades espirituales. Este libro que comenzó a gestarse primero en el corazón de su autor para luego, desde su intelecto, cobrar vida, nos beneficia con una serie de enseñanzas que ayudan a centrar la vida en la verdad y en la luz.

viernes, 7 de mayo de 2004

Shakespeare nunca lo hizo, de Charles Bukowski

En la primavera de 1978, el escritor norteamericano Charles Bukowski (1920 - 1994) fue invitado por sus editores europeos para dar entrevistas y recitales poéticos en Francia y Alemania. Aunque era bastante conocido en su patria, fue lejos de ella donde descubrió que era objeto de culto para parte de la juventud europea. escándalos televisivos, lectura de poemas, noches de borrachera y amistad y visitas a su casa de infancia en Andernach fueron registrados posteriormente en este volumen autobiográfico, publicado originalmente en 1979 y hace poco por primera vez en castellano.

jueves, 6 de mayo de 2004

Mis absurdas clases de poesía



A mis alumnos (pobrecitos ellos que no tienen cómo sacudirse no sólo mi presencia, lo que ya es bastante trágico, sino que tampoco pueden desprenderse de mi desmesurado poder al sentenciar de manera inapelable qué es lo bueno y qué lo malo del conjunto de saberes relacionados con el lenguaje y la literatura que ellos manifiestan ya sea en forma oral y/o escrita en sus trabajos escolares) (1) siempre que les hablo de la poesía, les cuento una ¿fabulilla? ¿historieta? ¿comparación? ignoro cómo definirla, inventada por mí, relativa a los osos, los burros y las abejas.


martes, 13 de abril de 2004

La Reina del Valle de Elqui

"Todas íbamos a ser reinas / de cuatro reinos sobre el mar; / Rosalía con Efigenia / y Lucila con Soledad. / (...) / Lo decíamos embriagadas, / y lo tuvimos por verdad, / que seríamos todas reinas / y llegaríamos al mar".

Estos hermosos versos, por todos conocidos, no fueron, sin embargo, totalmente verdad, porque ni Rosalía, ni Efigenia, ni Soledad llegaron a ser reinas; sólo una lo fue, Lucila, que cruzó cien veces el mar.

viernes, 5 de marzo de 2004

Alhué, de José Santos González Vera

Estimados estudiantes y lectores del blog, tengo el agrado de dejar un enlace para decargar el libro Alhué de José Santos Gozález Vera, en una edición de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Chile.

Para leerlo en línea o bajarlo pinche aquí
prof. Benedicto González Vargas

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viernes, 13 de febrero de 2004

Poeta del amor y del paisaje

"Alma mía, pobre alma mía, / tan solitaria en tu dolor: / enferma estás de poesía, / alma mía llena de amor/ (...) / vé, alma mía, pobre alma mía, / vé y empéñate en comprender / que el amor es melancolía / y es amargura la mujer". Estos hermosos y tristes versos fueron escritos por otro de nuestros notables poetas olvidados: Manuel Magallanes Moure, quien nació en La Serena el 8 de noviembre de 1878 y de cuya pluma nacieron varios libros de poesía, cuento y teatro, entre los cuales podríamos destacar Facetas (poesía, 1902); Matices(poesía, 1904); La jornada (poesía, 1910); Lluvia de primavera (teatro, 1912); Qué es amor (cuentos, 1916) y La casa junto al mar (poesía, 1919); fue además integrante del trascendente y selecto grupo literario "Los Diez", que tanta importancia tuvo en el desarrollo de las letras nacionales.

lunes, 2 de febrero de 2004

Paula, de Isabel Allende

 


(por Ana María Larraín)

Abordar el último libro de Isabel Allende desde un punto de vista estrictamente literario se presenta como una tarea tan inútil como poco justa: su propósito es, por cierto, la catársis de una mujer llevada al límite del sufrimiento ante la irrecuperable enfermedad de su hija, lo cual impulsa a su agente a sugerirle tomar la pluma. No, esta vez, para escribir una novela, sino para encarar el más abrumador de los miedos por la vía vivificante de la memoria.

De esta manera, capa por capa, la afamada escritora chilena se va desprendiendo de las vivencias, recuerdos y leyendas familiares que constituyen tanto su propia historia como la de su hija Paula, armando un relato en primera persona donde el soplo del pasado inmediato intenta energetizar como sea el angustioso presente. El resultado es, muy a lo Isabel Allende, una narración ágil y suelta de cuerpo que engancha sin ningún esfuerzo al lector común. Una crónica periodística más, que -en lo humano- impacta eso sí a cualquiera por los alcances dramáticos de la lucha contra la muerte.