(por R. Rigoter)
Soy José de Arimatea, miembro del Sanedrín. He sido clandestinamente discípulo de Jesús, ya que el temor a las autoridades religiosas me ha inhibido de manifestarlo públicamente...hasta ahora.
Blog de Educación, Nuevas Tecnologías, Cultura de Paz, Literatura y Artes en general.
(por R. Rigoter)
Por otra parte, también debemos recordar que el autor es una persona real que escribe una obra literaria, pero el narrador es una voz ficticia creada por el autor y cuya existencia es exclusiva dentro del texto literario, según la forma de relatar la historia se pueden distinguir narradores en primera, segunda y tercera persona.
Por cierto que un libro
dedicado a la Paz es un gran aporte a la humanidad en estos tiempos tan
convulsionados y merece toda la difusión que podamos darle.
Juana Azurduy fue una de las libertadoras de América, heroína de la independencia del Alto Perú, que llegó a ser teniente coronel del ejército argentino, una de las primeras mujeres del mundo en obtener ese rango militar.
Cuando Juana Azurduy nació, en 1780, la rebelión anticolonial iniciada por Tupac Amaru II para independizarse de España ya se expandía por la futura Bolivia y el resto de Hispanoamérica. Huérfana a los doce años, Juana entró al Convento de Santa Teresa de Chuquisaca para convertirse en monja, pero su espíritu activo le impidió consagrarse a Dios y fue expulsada.
(mitología pascuense)
Make Make se encontraba solitario y aburrido, veía la Tierra que había creado, llena de plantas y animales, pero sentía que le faltaba algo.
Cierto día tomó por casualidad una calabaza que estaba llena de agua y al mirar dentro de ella, vio con asombro que se reflejaba su rostro en el agua. Sorprendido por este descubrimiento, saludó a su propia imagen, diciendo: Saludado seas, eres hermoso y parecido a mí. En ese preciso instante un pájaro se posó sobre su hombro derecho, causando asombro a Make Make al ver que su reflejo en el agua aparecía con un pico, alas y plumas. Tomó el reflejo y el pájaro y los unió, naciendo así su primogénito.
La obra en cuestión -al igual que lo que ocurre con la Gioconda-, mantiene en el misterio la identidad de la bella joven representada. Dos opciones se han barajado como las mejores para responder a este misterio. Se trataría de una amante del rey Francisco I de Francia, un ferretero (ferroniere), comerciante de metales, acaudalado y enamorado que aparentó no conocer las citas furtivas de su esposa con el rey, pero que tramó una increíble venganza contra ambos: Contrajo voluntariamente sífilis para enfermarla a ella y, por añadidura, al rey. Ella moriría pronto y el monarca, moriría a la edad de 52 años.
Por Camilo Marks
por Camilo Marks
El inca envió chasquis a todos los rincones del imperio con la clara instrucción de no regresar, a menos que trajesen noticias alentadoras para el mal que aquejaba a su bella hija.
Los mensajeros abandonaron el Ombligo del Mundo y se dirigieron a los territorios del extremo norte. Alcanzaron los parajes del Pichincha, para regresar al Cuzco sin el remedio que buscaban. Recorrieron de punta a cabo las riberas del mar y volvieron desalentados. Igual cosa hicieron en las fronteras cordilleranas, con idénticos resultados. Los emisarios que se habían dirigido al sur del imperio descendieron desde el Camino del Inca hasta la Pampa del Tamarugal, donde hallaron una imponente laguna de aguas cristalinas con propiedades curativas. La feliz noticia fue llevada por ágiles corredores, que solo se detenían para reponer sus energías y entregar el mensaje a un chasqui descansado, que emprendía veloz la carrera hasta el tambo siguiente.
Al enterarse el monarca del feliz mensaje ordenó preparar de inmediato una caravana, que sin tardanza transportara a la coya hasta la laguna prodigiosa.
El tiempo ha ocultado sabiamente las semanas que empleó aquella comitiva en llegar a la Pampa del Tamarugal. Lo cierto fue que la joven, incapacitada de presenciar las solemnes salidas y entradas del sol y de la luna, supo de tantos amaneceres y ocasos por las mudas de ropa que le hacían sus doncellas.
La caravana llegó por fin a la imponente laguna de la que tanto se hablaba. Con premura y el mayor de los cuidados, la enceguecida niña fue preparada para el baño curativo. Muy liviana de atavíos, Complejo Educacional Un Amanecer en La Araucanía 3° año básico Profesora jefe: María Angélica San Martín Muñoz Profesora SEP: Yohanna Ruiz Aedo fue sumergida una y cien veces en las aguas sanadoras. Hasta que comenzó a recuperar la vista y, maravillada, pudo observar el esplendor de la pampa y los incomparables tamarugos, que dominaban con su deslumbrante belleza.
De regreso junto a su padre, curada del mal que la aquejaba, fue tal la dicha que produjo en el inca la sanación de su hija, que ordenó nombrar aquella prodigiosa laguna como Mamiña, niña de mis ojos.
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