jueves, 15 de marzo de 2007

Aprendizaje basado en proyectos y emprendimiento: Un par de ideas para empezar a convencer


Luego de largas discusiones, opiniones encontradas, resistencias con variada gama de argumentos y el incómodo lastre de decenas (cuando no centenas) de años con una educación de carácter academicista y libresca, poco a poco ha ido abriéndose paso entre los docentes la idea de una Educación basada en Proyectos. Las razones, seguramente, pasan por el hecho de que este método de apariencia compleja, pero de práctica sencilla y resultados sorprendentes ha demostrado, cuando se ejecuta adecuadamente, satisfacer las necesidades de docentes y alumnos. Ello es posible gracias a la alta significación que se alcanza con este sistema, debido a que aprovecha los conocimientos y experiencias previas de los jóvenes al producir el aprendizaje a través -preciamente-  de experiencias de ocurrencia cotidiana y por ello de alto interés. 


Un objetivo anexo al meramente programático de la actividad y no menor, lo constituye el hecho de que este tipo de educación aporta habilidades necesarias para desenvolverse en la vida diaria, tanto en las vinculaciones del individuo con su entorno (recíprocamente, cómo ve y cómo es visto), como en la formación del pensamiento sobre el mundo. Plantear un problema y buscar vías expeditas de solución para éste, es un aprendizaje de una potencia extraordinaria que ya aparece en los postulados de Piaget en la década del 60. Sin embargo, en los últimos años, con el advenimiento de las tics, se ha posibilitado que este método tenga un impulso definitivo y haya demostrado en la práctica altos índices de efectividad pedagógica. 

Pero, qué se hace, cómo se enfrenta, cómo se planifica? De partida se requiere potenciar en los estudiantes las siguientes cuatro habilidades básicas: 

1. Comprender el problema. (Reconocer aquello que, en lenguaje de Fernando Flores, es una anomalía) 

2. Proyectar un plan. (Como dar respuesta a ese problema) 

3. Ejecutar el plan. (Desarrollar el resultado de la respuesta) 

4. Mirar hacia atrás. (Verificar. Evaluar. Aprender de esa mirada). 

Es muy importante que los profesores planifiquen actividades y proyectos de aula diseñados de acuerdo a esta metodología. Los problemas a los cuales se refieren tales proyectos, así como el tipo de utilización que en ellos se hace de los recursos y las herramientas de las TIC, están relacionados con los lineamientos curriculares de distintas materias y grados escolares. Por ejemplo, sería perfectamente posible que los estudiantes unificaran una serie de conceptos científicos, generalmente dispersos o entendidos desde la fragmentación de los distintos sectores de aprendizaje, a través de una especie de Diccionario Científico Colaborativo, generado a partir de la sencilla, pero eficiente herramienta que es el wiki. Pienso que esta experiencia puede aplicarse desde el segundo ciclo básico y, con un poco de ayuda y esfuerzo, incluso desde el 4º Básico. 

Otra ventaja indesmentible de trabajar con proyectos es que permite generar en los estudiantes crecientes dosis de autonomía focalizada en su propia formación escolar y esos aprendizajes (reconocimiento de problemas, creatividad e innovación en la búsqueda de soluciones, orden, planificación y colaboratividad en los planteamientos del proyecto, así como la autonomía de la ejecución) son aprendizajes significativos de primerísimo orden cuyas raíces serán tan fuertes que han de resistir incólumes el paso de los años y permitirá a nuestros jóvenes y niños plantearse y resolver problemas con cada vez más crecientes grados de complejidad. Incluso si pensamos en ciertos problemas de difícil solución en donde los estudiantes no logren quedar satisfechos con el resultado de sus afanes, producto de la alta dificultad del proyecto emprendido, siempre será posible pesquisar problemas menos complejos que sí puedan resolverse y cuya solución podría ser la base de la adquisición de los procesos necesarios para resolver aquellos otros más difíciles. 

Finalmente, no es posible cerrar estas reflexiones (ni muy originales, ni muy profundas, pero al menos sí muy sinceras) sin señalar, en forma majadera y por enésima vez, que los medios informáticos son solo herramientas, potentes, extraordinarias y cada vez más alcance de las personas, entretenidas (llenas de "juguetes") pero única y simplemente herramientas que si no hay alguien que las sepa usar en beneficio, en nuestro caso de la educación de los niños, por sí solas no harán nada útil. Por eso la insistencia respecto de la planificación cuidada, la metodología pertinente y la evaluación adecuada que son insustituibles en cualquier trabajo en que busquemos, a través de las tics, dar dos pasos al frente en el aprendizaje por proyectos. 

prof. Benedicto González Vargas 
Miembro de Atinachile

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